viernes, 9 de agosto de 2013

¡Dejen descansar a Christian Benítez!

Hubiese sido acertado escribirlo, decirlo, mucho antes. Antes que de la muerte de Christian 'Chucho' Benítez se haga un suceso más trascendente que su vida misma. 


El joven delantero Benítez (Quito 01-05-1986 / Doha 29-07-2013) falleció en Quatar, antes siquiera de debutar con su nuevo club, producto de complicaciones cardíacas. Dolores abdominales le condujeron al hospital en Doha, en donde la afección devino en lo que se diagnosticó como un infarto que cesaría con la vida del 'Chucho'. Más adelante, con su cuerpo ya en Ecuador, y ante la sospecha que no habría recibido las atenciones médicas con la diligencia que el caso ameritaba y los rumores de una peritonitis letal, se le realizaría dos autopsias que determinarían que el delantero tenía un problema cardíaco que terminaría más temprano que tarde con su fallecimiento. 


Al hablar de Benítez, como delantero, hablamos de un jugador de calidad, con destacadas actuaciones en El Nacional (Ecuador), Santos Laguna y América (ambos mexicanos). Sus actuaciones en México le abrieron las puertas de Inglaterra, donde no se adaptó y de Quatar, lugar que nunca pudo disfrutar de sus goles. Se puede decir que fue México su 'hábitat perfecto'. Llamo hábitat perfecto al equipo o país donde un jugador mejor se desenvuelve, como producto de su adaptación a ese medio. Es lo que le pasaba a Benítez: En ningún lugar produjo tanto como en el campeonato mexicano y con las camisetas que allí defendió. 



Su paso por la selección ecuatoriana fue, cuando menos, controversial. Jugador infravalorado, su nombre pasó a ser para el hincha común el preferentemente pronunciado como primer sustituido en la mayoría de partidos en los que defendió la camiseta de Ecuador. Su acierto disminuía al jugar vistiendo los colores de su país. Christian no fue inmune a estas críticas, tanto es así que terminó cerrando su cuenta de Twitter.  


Sin embargo, sus números con Ecuador eran bastante aceptables para un delantero de su categoría. Los fallos por los que se le criticó siempre me parecieron, y es apreciación netamente personal, producto de una ansiedad mal trabajada, de temores no superados y de un insuficiente trabajo en el área psicológica. Benítez se mantuvo fiel a su trabajo, a su constancia como jugador, a su compromiso con su selección, pero no era impermeable a lo que se generaba en el entorno. 

Hoy que no está, parece que su muerte hubiese trascendido a la importancia misma de su vida y con esto no quiero minimizar el dolor, el genuino dolor de nadie.  Pero siempre creí que 'la procesión era mucho mayor por dentro' que por fuera. No desmerezco el dolor de un país, pero si creo que así como hubo una sobredimensión de sus desaciertos al ver puerta, también hay una sobredimensión del dolor de su partida.  Y cuándo se hace de la muerte de alguien un evento más grande que su propia vida, se termina relativizando la vida misma. 

Se vinieron homenajes, videos con goles que el marcó, goles que le dedicaron, homenajes de los fans, entrevista a los padres, entrevista a la viuda, entrevista a los amigos, entrevista a los compañeros, declaraciones de quienes lo vieron entrenar de chico, de quien alguna vez lo vio pasar por la calle, o gente que se empezó a imaginar que lo vio alguna vez y terminó por convencerse. Hubo declaraciones de los médicos forenses, opiniones en programas de chimentos, de programas pseudo-deportivos, fotos y más fotos, dibujos, actualizaciones de facebook, tuits, declaraciones de políticos, canciones, poemas, odas y más... A todos parecía que les dolía la muerte de Chucho más que a nadie. Creo que cada uno tiene derecho a expresar su dolor como mejor le parezca, como yo tengo derecho a decir que no es de buen gusto hacer las veces de plañideras y hacer de este acontecimiento una suerte de evento para ver quién sufre más.

Y que se me entienda bien, porque afortunadamente, no es algo planeado. Es algo que se ha dado de forma natural, por la sobreexposición que el aficionado demandó de los medios y porque estos están dispuestos a entregarle al aficionado todo lo que este pide, sobrepasando el dolor más respetable de todos: el de la familia directa del jugador, el de sus amigos íntimos. Puede que haya tintes propios de la cultura: el ecuatoriano es muy expresivo, emocional y sensible ante las pérdidas, en promedio. Pero, ni los medios, ni los directivos deportivos, ni las autoridades, mucho menos los hinchas fueron capaces de exigir el respeto, la resignación y sobriedad que el deceso de Benítez merecía.

En cuestión de horas, el Chucho, sin haber jugado, pasó de ser un gran jugador a convertirse en el último ídolo ecuatoriano, y es entonces, cuando la muerte hace que olvidemos quien fue en vida. Como 'no hay muerto malo', empezamos a dotarle de una serie de calificativos que distorsionan la imagen de quien en realidad fue Christian. Ahora se lo veía más goleador, más nueve, más rápido, más incisivo, más potente, más gracioso, más risueño y  hasta más alto de lo que en realidad fue y al mismo tiempo, mucho menos Chucho que antes. Pareciera que al difunto siempre se tiende a llenarle de cualidades que no poseía, o exagerar las que si tenía. Prefiero recordarlo exactamente como era.  A lo mejor, esa imagen distorsionada y tantas veces repetida de Chucho es la que produce tanto dolor, pues no volverán a recordarlo como alguna vez fue. 

Los más allegados a Benítez notaron todo lo que señalo. El defensor Fricson Erazo hablaba de hipocresía de unos mezclándose con el cariño sincero de otros.   Se lucró con la muerte de Benítez y eso es de 'malas personas'.  No tardaron ni cuarto de hora en componerle canciones y salir del ostracismo mediático para revolear la camiseta de Christian, incluso el mismo Presidente de Ecuador, Don Rafael Correa se subió en este tren mediático de despropósitos, como mostraré a continuación: 




La periodista jala la lengua a Correa, que casi no adora hablar y lucirse. Correa hace una introducción sobre la falta de oportunidades en el Ecuador, las dificultades de los afroecuatorianos en situación de miseria para triunfar y vencer las adversidades, para terminar diciendo 'Chucho era una de esas historias de miseria'; y luego termina hablando de lo bien que su gobierno apoya a las minorías en estado de miseria. La realidad es muy distinta. Chucho Benítez no nació en una cuna de oro, pero estuvo lejos de vivir situaciones de miseria. Su padre Ermen Benítez  fue un destacado delantero de un club grande en Ecuador en los ochenta. En la temporada '86  Ermen es transferido al Xerez español, regresa al año siguiente al Nacional para ser transferido al Barcelona ecuatoriano por una suma millonaria. (Se habló de cien millones de sucres en aquella época). El presidente Correa, que es futbolero, debe poseer información equivocada, pero evidentemente y además, le da un tinte político a su declaración en un canal politizado como Telesur. Decir que la vida de Chucho fue una de esas 'historias de miseria' es hacer precisamente, lo que este artículo critica: distorsionar la realidad, dramatizarla y generar un contexto ajeno a lo que Benítez vivió. Si bien en los ochenta un jugador no ganaba las cantitades astronómicas de hoy en día, seguramente Chucho no vivió una 'historia de miseria', como Correa señala. Eso es desacreditar lo logrado por el padre de Chucho, Don Ermen.

Se llegó a los límites de la saturación, y en esto hay que responsabilizar a todos los actores sociales que intervinieron, en ese momento que no acababa más, en el que el dolor se asoció con la falta de escrúpulos, en que la desconsuelo se asoció con el morbo y en que el vacío se unió al oportunismo. Triste lección nos deja la muerte del joven Benítez. No se trata de prohibir porque no pasa por ahí la solución. Hay que educar y sensibilizar para poder dirigir nuestras acciones, caso contrario el corazón de Benítez no será el único que se detendrá, sino que corremos el riesgo de caer en una galopante pérdida de sensibilidad en nuestros corazones vivos y dejar de lado el respeto por el dolor del otro, si es que esto no ha pasado ya. 

Benítez debe ser recordado como el jugador que fue, bueno, talentoso, técnico, potente, con una carrera interesante, con títulos y recordado gratamente en México, y por quienes lo conocieron de verdad, como la persona entrañable que sintieron que fue.

No se puede negar que nos queda la sensación de una carrera que se truncó; un jugador que dio todo por su selección y que cosechó mucho menos de lo que constantemente sembró. Su apresurada partida puede invitar a soñar a los hinchas más románticos con el 'que hubiese sido si tan solo... Pero es eso 'soñar', tan solo...   Hay que recordarlo, valorarlo por lo que fue y no venerarlo por aquello que nunca llegó a ser. Las muestras de cariño de la gente son auténticas, no menosprecio esas demostraciones, pero creo que se violentaron, inconscientemente, espacios y momentos que le pertenecían a sus más queridos y cercanos.

El Chucho se merece ser recordado así, tal cual, para que su memoria permanezca más intacta. Así lo recordarán sus amigos de verdad, como Valencia y Erazo, entre los más cercanos. Así lo recordará su familia. Esa exactitud en el recuerdo, lo intacto que permanezca en esos corazones es el mejor homenaje que le pudieron hacer, el más genuino, el que, poniéndome en la piel del Chucho, lo acompañará en esa otra vida. 

Descansa ese corazón Chucho, deja que las piernas te guíen en tu nuevo campo.  

jueves, 18 de julio de 2013

Toda la verdad del fichaje de Thiago Alcantara por el Bayern

Alta polémica se ha desatado en torno al fichaje del jugador formado en el Fútbol Club Barcelona, Thiago Alcántara por el Bayern de Munich. La contratación del mediocampista, nacido in Italia, hijo del campeón del Mundial de 1994, Mazinho, y jugador de la selección española de fútbol se ha convertido en una de las telenovelas futbolísticas del mercado de verano. No es para menos, hay muchas aristas que se deben tener en cuenta al hablar de este traspaso.

Thiago estaba llamado a convertirse en el sucesor natural de Xavi Hernández en el Barcelona. Es dueño de una técnica exquisita y una visión de juego inusual en un jugador tan joven (22 años - 11 de abril de 1991). Por ponerlo de alguna manera: Tiene muchas cosas que me recuerdan a Xavi, pero también hay otras en las que se ve su sangre brasileña, una especie de pequeño dejo que recuerda a Ronaldinho. Tener mucho de Xavi y algo de Ronaldinho, son palabras mayores. Volante de corte ofensivo, con una riqueza y versatilidad técnica que lo precondicionan como una promesa a estar en la élite mundial, polifuncionalidad, llegada y gol, mucho desparpajo y elegancia. Por ahí, en contra tiene que le falta quite, puede ser propenso a descuidos tácticos en lo defensivo y que si bien a mostrado personalidad, no ha mostrado ser un jugador de lucha constante, como pueden ser muchos de los mediocampistas de su nuevo equipo. La variedad de posiciones que puede ocupar lo permiten jugar en casi todo el frente de ataque, incluso como falso nueve y diría que, prácticamente, puede situarse en cualquier posición en la línea media, dependiendo de quien lo acompañe. Coincido con Guardiola que Thiago puede jugar en cinco posiciones o incluso más.

Contrato con el Barcelona


Thiago deslumbró por su precocidad llegando al Cadete B en el 2006. A partir de ese momento, tuvo un ascenso bastante rápido del Juvenil al Barça B, en donde coincidió con Pep Guardiola, entonces a cargo del B. El contrato actual, por cuatro años,  reconocía el pago de los honorarios por las prestaciones propias de un jugador, pero incluía una cláusula especial:  Thiago tenía una cláusula de rescisión de contrato de 90 millones de euros. Si en esta, su segunda temporada, Thiago no disputaba 30 minutos o más en 60% de los partidos, su clausula sufría una rebaja a 18 millones de euros por el primer mes de los dos que dura la apertura de la ventana de transferencias. Una vez terminado julio, el 1ro. de agosto, la cláusula hubiese vuelto a ser de 90 millones de euros. Es decir, que si no jugaba los minutos que él consideraba, este 2013 se ponía en el mercado a un precio muy bajo. ¿Más claro? O jugaba, o se iba.

Vale aclarar que la figura de la cláusula de rescisión de contrato opera de una forma especial. Es el jugador quien debe acercarse por sus propios medios a depositar la cantidad correspondiente, cantidad que recibe del club por el que fichará y lo entrega a la LFP. Con esto el jugador demuestra tener la voluntad de ir a su nuevo club. Actualmente, los equipos acceden negociar por un precio muy similar al de la cláusula para evitar mayores impuestos si negociasen de la forma antes explicada.

Partimos de la idea que la cláusula protege al club dueño de su contrato de incumplimientos por parte del jugador, o de pretensiones de otros equipos de hacerse con los servicios de dicho jugador, pagando las cifras de un mercado que siempre se ve influido por la emotividad de sus agentes (hinchas, directivos, técnicos y jugadores). En el caso actual, la intención era clara, Thiago y su agente, tenían un claro plan B (con la B de Bayern de Munich?) en caso que no se cumpliera con esos 30 minutos en 60% de los juegos de la temporada.

Hasta aquí, todo bien. Aplausos para Thiago, porque es un jugador que quiere mostrarse, quiere jugar, y más en año de Mundial, y aplausos para su agente, que es un hábil negociador que puso una condición al equipo, que de no cumplirse, dejaba libre a Thiago para negociar con terceros,salvo por un pequeño detalle: el agente del jugador es Peré Guardiola. Hermano de Pep, su nuevo técnico.

Se marcha la gema de la Masía.

Atrás de un equipo plagado de gente salida de sus divisiones inferiores como son: Messi, Puyol, Valdés, Xavi, Iniesta, Busquets, Pedro y Tello, está una cantidad enorme de jugadores que han tenido que irse del cub para triunfar: Cesc y Piqué se fueron de pequeños, y han regresado. Otros como Marc Crosas, Mikel Arteta, Mauro Icciardi, Fran Mérida, entre otros se fueron en su día porque pensaron que había otra forma de alcanzar la profesionalidad.

La figura de Thiago es especial dentro de estos grupos, pues su proyección y las expectativas entorno suyo superaron las que un día se tuvo en torno a Bojan Krkic.  Llama poderosamente la atención que de la lista de jugadores que han llegado al primer equipo, Thiago (4001') se ubica tercero en un empate técnico con Puyol (4179'), y solo por detrás de Valdés (5040') y Busquets (5356'), en cuanto a minutos disputados en sus dos primeras temporadas. Thiago, comparativamente, ha jugado más minutos que Xavi, casi tres veces más que Iniesta o Messi y diez veces más que Pedro, en sus dos primeras temporadas.  O no se reencuadro apropiadamente la situación, o Thiago no quiso verlo. (Imagen tomada de Eurosport)


El argumento de irse en búsqueda de los minutos que no jugaba, se debilita bastante, cuando se muestra estos números que son muy contudentes. ¿Thiago no jugaba en cancha los suficientes minutos o los minutos en cancha Thiago no jugaba lo suficiente?  En este punto me reitero como uno de los más fervorosos thiaguistas. Su juego, me emociona, pero he tenido que rendirme ante la evidencia de los números.  En esta nueva comparativa se resalta que Thiago tuvo la oportunidad en el doble de partidos que Leo Messi en sus dos primeras temporadas, y que está tercero en cantidad de partidos tras Busquets y Valdés. Entonces, lo de Sergio Busquets debería ser entendido como una excepción y no como el modelo a  seguir, donde lo más lógico sería apuntarle a los números de Pedro o de Iniesta, que a estas alturas nos debiera parecer injusto y nos debe extrañar cómo es que Don Andrés no se fue con una clausula similar al Manchester, al AC Milán o a otro?  Andrés Iniesta no quería irse y estaba convencido de triunfar en Can Barça.


Thiago, Tito  y el Barça

La relación de Tito Vilanova con la mayoría de la plantilla del Barcelona parece bastante buena, pero entra la duda sobre la relación del míster con el mayor de los Alcántara, toda vez que sorprende que no haya sido capaz de convencerle que su participación en la temporada fue al menos importante y que su progresión podía ser mayor, que la demanda de Thiago no se ajusta con la paciencia que han mostrado Xavi, Iniesta, Pedro y recientemente Montoya, por poner ejemplos importantes. Precisamente, contrasta la actitud de Thiago con la de Martín Montoya que está dispuesto a darle una dura batalla a Dani Alves en busca de más minutos en la plantilla. 

Más allá de eso, Tito Vilanova tuvo que tolerar una cláusula que, desde todo punto de vista, interfería netamente con la justa planeación del equipo, partido a partido, pues si pretendía que la 'gema del Barça' no abandone la institución debía formar equipos en torno a este objetivo, con el fin de no perder ni al jugador, ni ceder en el valor de la cláusula. 

Sin embargo, una de las mayores interrogantes al saber que Thiago Alcantará no alcanzó a jugar los minutos para mantener en 90 millones su cláusula fue: ¿Cuánto faltó para que Thiago cumpliese la condición? Nos sorprendimos al encontrar que faltaron 3 partidos. No me ha quedado claro si es el equivalente a 3 partidos (270 minutos) ó que en 3 de esos partidos más jugase los 30 minutos (90 minutos en total). En todo caso, este dato parece algo mínimo y completamente ridículo y demuestra, aún más, la voluntad de Thiago de dejar la disciplina blaugrana. ¿Acaso no podían hacerle ver que, de buena voluntad, estaba prácticamente cumplido lo pactado si faltaron 30 minutos en 30 partidos, o 3 partidos... no es algo que si la progresión normal del futbolista acompañase, aumentaría esta temporada?  PEOR AÚN: Hubo tres partidos en los que estuvo a punto de jugar 30 minutos. (Valladolid 26', Rayo Vallecano 27' y Espanyo 27').  ¿Es decir que se fue porque le faltaron 10 minutos para cumplir la cuota? ¿Acaso su agente, que es quien vela por sus intereses, no podría haberlo hecho valorar esto? ¡Bah, que su agente es Peré Guardiola! ¿Para qué lado inclinó la balanza Peré? Solo él lo sabrá, pero queda abierto a cualquier duda.

Otra de las posiciones de responsabilidad ha caido sobre Andoni Zubizarreta, como director deportivo, y la del mismo presidente Sandro Rosell, quienes debieron haber sido suficientemente claros; y Zubizarreta  por lo menos debió haber alertado a Vilanova con suficiente tiempo de anticipación del peligro de dejar libre a Thiago, como para que Tito, con la Liga asegurada, eliminado de la Copa del Rey y de la Champions League, pudiese reconducir la situación. Hay muchos responsables de esta operación.

En lo personal y como Director Técnico profesional titulado, creo que es preferible que el entrenador no conozca de este tipo de cláusulas porque limitan su accionar más allá del rendimiento del jugador y de lo que se busca con un determinado planteamiento táctico para un partido o una recta final de campeonato en concreto. No obstante, en clubes en que la figura del Director Técnico confluye en la de un Manager Deportivo, el conocimiento es obligatorio, porque se ha de conocer la situación contractual de los jugadores pues se dirige un proyecto deportivo en macrociclos que apuntan a cinco o diez temporadas. (Hablamos del modelo inglés). 

Thiago presente y futuro

Thiago cuajó una actuación extraordinaria la noche que el Barcelona ganó la Audi Cup por 0-2 en cancha del Bayern, su nuevo equipo. Esa misma noche él sería el autor de los dos goles. Ahora esto puede ser anecdótico, pero parece que ya desde entonces captó la retina de la gente del Bayern que aprobó el pedidod Pep Guardiola.  La temporada pasada el rendimiento de Thiago fue de mayor a menor. Opacado por lesiones, el habilidoso mediocampista no pudo terminar de cuajar actuaciones brillantes, o convertirse en la primera opción para reemplazar a Iniesta o Xavi, en donde tuvo que compartir rol con Cesc Fábregas.



Thiago es un jugador extraordinario. Es la enésima vez que lo digo, pero su temporada fue bastante irregular, no fue un jugador desequilibrante y por sus propios méritos no se convirtió tampoco en la primera opción, como revulsivo del equipo. Sus números son bajos 2 goles y 4 asistencias, solamente. 19 remates, 7 de ellos a puerta. en 1407 minutos de juego solo en esta última temporada, que es casi lo que jugó Messi en sus dos primeros años en el primer equipo. Difícilmente podía reclamar más minutos y difícilmente, podía merecer más con el actual rendimiento. Quería irse y quería irse a un lugar donde se sintiera más querido, más valorado y a lo mejor, donde él sintiera que supieran usar mejor sus atributos. Ahí es donde aparece la figura de su nuevo Director Técnico, Pep Guardiola, que parece que lo valora altamente y con quien guarda una gran relación.

¿Pep en su día había dicho que no ficharía ningún jugador del Barcelona al volver a dirigir, y el primero que se lleva es a la joya de la casa? Nuevamente, esto hay que matizarlo. Thiago quería irse, como lo he demostrado, podían ser sus destinos Manchester, e incluso Real Madrid. Guardiola simplemente ha aprovechado sabiendo que iba a quedar libre, pero la figura de su hermano, no ayuda. De hecho, se han levantado grandes sospechas por el caso de un joven talento, Jon Toral, representado por Pere Guardiola, que dejó el Barcelona por el Arsenal.  Pere representa a muchos jugadores del entorno blaugrana o influye en una compañía grande, como Media Base Sport. Ante el conflicto entre su hermano Pep y Sandro Rosell, actual presidente del Barcelona. El hermano representante no ha dudado en tomar partido y muchas de las decisiones que toma no ayudan al club. 

Dicho todo esto, el Barça tiene una cantera brillante, Sergio Roberto es espectacular, se espera que Deulofeu de un salto definitvo con su cesión al Everton, el msimo Rafinha Alcantara, hermano menor de Thiago, debe convertirse en un excelente mediapunta para el primer equipo, pero el Barcelona difícilmente encontrará un jugador como Thiago; pero Thiago, tampoco encontrará un equipo que le brinde todo el engranaje que le brindaba el Barcelona, por más Guardiola y Bayern que se llamen. Todo está en manos suyas y en lo que Guardiola, Pep, pueda brindarle. Thiago se encontrará con una competencia encarnizada en un club ultramotivado, de gran rendimiento físico y acostumbrado a la lucha en la que ningún jugador va a querer regalarle nada en un año en que todos esos mediocampistas esperan llegar al Mundial de Brasil.  Es plausible que juegue incluso menos que la temporada pasada, si no espabila.  Thiago se marcha del Barça siendo el canterano que en la historia del club más dinero le deja a la institución. Estaremos pendientes de su progreso. 

martes, 2 de abril de 2013

A segundos de la victoria: Análisis Cuartos de Final UEFA Champions League 02.04.2013 – Paris Sant Germain vs Barcelona


  1. Tito Vilanova volvió para dirigir, presencialmente, a su equipo.  El Barcelona se las ingenió para recomponer su defensa para este partido.  Línea de cuatro con Alves, Piqué, Mascherano y Alba, quién se recuperó a tiempo de unas molestias musculares.  También Xavi logró reponerse para la cita en París. Sin más novedades, el Barça apostó por su 11 de gala, con Alexis, Messi y Villa en la delantera.  Por su parte, los de Ancelotti  presentaron su equipo más rutilante con Ibrahimovic como principal credencial, seguido por Matuidi, Bekcham, Pastore y Thiago Silva como los jugadores insignias.  El sueco condiciona mucho el ataque del equipo, pero también lo potencia mucho por su altísima calidad técnica.
  2. El partido inició a base de puro vértigo, llegadas para ambos lados. Lavezzi, quien fue de menos a más, tuvo la primera del partido, con un fenomenal enganche que deja pagando a  Piqué, pero su remate se abre apenas besando el poste. El desempeño del Pocho fue derritiéndose hasta volverse anecdótico.
  3. Messi  demostró haber aprendido la lección de los pasados enfrentamientos con el AC Milan en Italia y los clásicos contra el Real Madrid.  Escorado hacia la banda derecha, cuando Alves no la ocupa,  Leo espera su momento.
  4. Tito volvió a mostrar su predilección por Alexis Sánchez. Él, mejor que nadie, sabe todo lo que le aporta el chileno al Barcelona y pretende aprovecharlo.  Alexis hace gala de una voluntad  inquebrantable, pero su mala suerte sigue aún presente cuando está ante la portería. Con Alexis, el Barcelona encontró  más espacios y ganó un delantero que colabora en el ‘contra-robo’, ese instante tan vital que se da cuando el Barcelona necesita recuperar un balón que acaba de perder.
  5. Mejoró el manejo de distancias en los culés. La posición de Piqué lo decía claramente. En muchos pasajes del primer tiempo, Piqué apareció en el mediocampo  y casi en tres cuartos de cancha, como si fuese un mediocampista más.  Mascherano cuidaba el retorno en caso de contragolpes. Lo mismo que Alba, que subió por la banda muchas menos veces que en otros partidos. Había la consigna de cuidar los posibles rápidos contragolpes del PSG.
  6. El Barça sufre a balón parado y el PSG lo sabe y goza de excelentes pateadores y rematadores. Beckham, Pastore, Thiago Silva, Ibra.  Hubo muchos balones concedidos al corner o a tiros libres peligrosos. Fruto de un tiro libre vendrá el gol del 1-1 del Paris Sant Germain.
  7. Con justicia, Dani Alves fue elegido hombre del partido. Brillo como pocas veces, buscó el gol, la combinación siempre oportuna, el desmarque, estuvo rápido en el cierre; y si algún balón falló en la marca, el mismo lo remendó recuperándolo. Aparte, se dio el lujo de hacer una asistencia digna de museo de bellas artes que Messi aprovechó y definió para el 1-0.  Dani Alves fue mucho más un cuarto mediocampista, que el lateral derecho con subida.
  8. El PSG fue catalogado de valiente por algunas personas. No fue así. Fue pragmático. Apostó al contragolpe  hasta cuando Messi estuvo en la cancha. Sin la presencia de Leo en el segundo tiempo, tomó nuevos bríos y aprovechó que el Barcelona también cedió la posesión. Ahí si, planteó un partido más de tú a tú, pero esto fue solo producto de que le servía y tenía con qué hacerlo; antes pudo hacerlo, pero no le servía.
  9. Leo Messi sintió el pinchazo en el bíceps femoral al finalizar el primer tiempo. Las actuación del argentino había sido muy buena, pero su presencia intermitente. Siempre estuvo agazapado, esperando aprovechar algún momento para dar un zarpazo. Dio su golpe de gracia y tuvo que retirarse al banquillo, su lugar lo ocuparía Cesc, que vuele a ser el Cesc gris de la segunda parte de la temporada, como le pasaría el año pasado.
  10. La entrada de Cesc en el segundo tiempo en reemplazo del  cuatro veces balón de oro, le dió otra intensidad al Barcelona.  La ausencia del líder argentino se sintió en lo anímico, tanto como lo futbolístico. No hay nadie tan desequilibrante en el planeta.  En la segunda mitad, el Barcelona volvió a parecerse al de San Ciro. Pareció carente de un jugador insignia, un líder. Iniesta está llamado a serlo, O Cesc si no estuviera gris, o Alves que parecía tener un día dorado, pero ninguno de ellos asumió el liderazgo, como si ninguno se atreviese tomar el rol de Messi, como líder, por todo lo que ser Messi implica, más allá del liderazgo futbolístico: la genialidad.
  11. En la otra orilla, los ojos se fijan en Ibra que tiene derroches de elegancia  en sus toques y exquisitez de técnica, con desplantes y entradas cuando menos agresivas que ponen en duda la sensatez de la UEFA de levantarle la sanción para que juegue este partido. No es menos que irónico, que justamente el jugador  indultado sea quien haga el gol del empate 1-1, en claro fuera de juego. Valdés se convirtió en su principal rival. El arquero estuvo muy seguro en el uno contra uno. Parece que Paris le sienta bien.
  12. Y aunque los ojos del público se fijan en Ibrahimovic, quien rinde a un nivel extraordinario es Thiago Silva. El brasilero presenta credenciales para ser considerado ya el mejor defensor central del mundo: Es limpio, elegante, preciso, sabe salir con el balón, va con la cabeza levantada, es muy difícil de superar en el uno a uno y cabecea bien en las dos áreas. 
  13. Pastore no brila. Parece encerrado, parece limitado en sus funciones por Ancelotti, como un arquitecto que se ve limitado a trazar sus planos en la arena. El cordobés no se siente a gusto  desde lo táctico, se limita a cumplir y puede darle mucho más al equipo.
  14. Alexis volvió a ser protagonista: Sus luchas constantes por recuperar balones, colaborar con el mediocampo y no dar un balón por perdido dio resultado cuando  el arquero del PSG enganchó su pierna. Penalty que Xavi transformó en el parcial 2-1
  15. Matuidi debía ser vital hoy. Lo habíamos señalado vía twitter. Su función era el entorpecer la saldia del Barcelona, asolar a Busquets. Estas labores las hizo a medias, más por méritod de los blaugranas que por ineficiencia suya. Matuidi se perderá el partido por acumulación de tarjetas. No obstante, estuvo para rematar la última jugada del partido y poner el final 2-2. Verrati debería ocupar su lugar. Este italiano tiene un gran posicionamiento, técnica depurada y excelente visión de juego. No en vano lo comparan con Pirlo.
  16. La lesión de Mascherano preocupa (6 semanas fuera). El Barcelona deberá recurrir a Marc Bartra ante las ausencias del  Jefecito, Puyol y Adriano . No obstante, no hay que olvidar que Abidal podría ser una opción. Mucho dependerá de si actúa en este fin de semana que viene, cuánto y cómo lo hace. Parece ser la opción más descabellada y todo indica que Bartra será quien esté en el partido de vuelta. Otra medida sería recurrir a Alex Song.  No dejan de ser quebraderos de cabeza para Tito que deberá recomponer el equipo.
  17. Más allá de la defensa,  Vilanova tendrá que estar muy pendiente de la evolución de Leo Messi. Se dice que serán tres semanas las que estará ausente de los terrenos de juego.  Habrá que esperar a los diagnósticos oficiales.  No obstante, el Barcelona, si quiere ser campeón, deberá ser capaz de vencer con o sin Messi.  
  18. EL PSG no lo tendrá menos sencillo, pasó muchos apuros en el Parque de los Príncipes, el Camp Nou no se les presentará como un  escenario más sencillo y al Barcelona le sirve el 0-0 y el 1-1, tanto como cualquier victoria. 



miércoles, 27 de marzo de 2013

Alexis Sánchez: Un jugadorazo (Declaración de intenciones del chileno)


Y yo soy el que tengo el mando y lo ejerzo sin limitación de ninguna naturaleza. Cuando el jugador erra goles o comete errores es porque el clima que los cobija, que los reúne, que los aglutina les hace perder la buena relación que tienen con su autoestima. Y si hay algo que define al buen entrenador es lograr que la autoestima del jugador esté lo suficientemente estimulada como para que disponga de un porcentaje alto de sus cualidades. (Marcelo Bielsa- Director Técnico del Athletic de Bilbao, Marzo 2013) 
Recientemente en una entrevista en Barcelona, antes de salir a la disputa de los partidos de eliminatorias sudamericanas para el Mundial de Brasil, Alexis Sánchez declaró lo siguiente:  Sé qué tipo de jugador soy. Sé que soy un gran jugador, un jugadorazo. Sé que puedo decidir partidos y siempre he estado entre los mejores jugadores del mundo. Me siento importante a nivel nacional y también en Barcelona’.


El chileno, a ojos del aficionado común, pecó de falta de humildad, delirios de grandeza. Para muchos sus declaraciones lo dejaron cuando menos ‘desubicado’, y empezaron a comparar sus números goleadores con los de un tal Lio Messi, o con los de su inmediato seguidor Cristiano Ronaldo.  Esa comparación deja fuera el contexto de las declaraciones de Alexis, quien afirma saber su valor en un momento complicado dentro del Barça, cuando todas las quinielas lo ponen como el candidato número uno para una transferencia a algún club italiano, con el Inter y la Juve peleándose por el chileno.

Los números del ‘Niño Maravilla’ son poco alentadores esta temporada. Lleva 5 goles con su club, 2 de ellos en la Liga. El año pasado había marcado 15 goles, 12 de ellos en la Liga BBVA. Curiosamente, esa es su mejor marca goleadora. Así que quienes piensan que un jugador como él debe marcar 35 goles por temporada, comparándolo con Radamel Falcao, por poner un ejemplo, deberían considerar como referencia inicial sus mejores temporadas: La penúltima (12 goles, Udinese) y la última ( 15 goles; FC Barcelona). De aquí en más hay un margen de mejora, por supuesto. Aún más teniendo excelentes asistentes como lo son Xavi, Iniesta, Alves, Cesc y el propio Messi.

EL EFECTO SOPHOMORE EN ALEXIS

No obstante, esto no ha sido así. Al chileno le está costando muchísimo encontrarse con el gol y sus actuaciones continúan siendo desafortunadas de cara a portería.  ¿Qué le sucede?  Después de una muy buena primera temporada –solamente opacada por sus lesiones musculares y con una actuación descollante en el partido de Liga en el Santiago Bernabeu Alexis podría estar enfrentándose a lo que se conoce en el mundo del deporte como el ‘Efecto Sophomore’  (Sophomore Slump). En otra oportunidad profundizaré más sobre este apasionante tema, pero resumiré lo que muchos jugadores en las ligas de diferentes deportes en Estados Unidos lo han experimentado. El Efecto Sophomore ( Sophomore Slump o Bajón de segundo año) se refiere a deportistas que luego de un primer año excepcional sufren una caída considerable en sus estándares de rendimiento.  Esto se debe a que el jugador deja de ser la sensación del momento, es más conocido por sus rivales y psicológicamente experimenta mucha ansiedad por igualar y superar el magnífico rendimiento de una primera temporada, lo que le da una carga adicional. En Inglaterra al Efecto Sophomore se lo llama Síndrome de la Segunda Temporada y se refiere a equipos o rendimientos individuales. El caso de Alexis encaja perfectamente en este perfil. Es totalmente recuperable, pero mucho estará en manos de Tito Vilanova y de Jorge Sampaoli, a más de toda la tranquilidad que Sánchez pueda aportar a la situación.

EL RENDIMIENTO DE ALEXIS

Para un entrenador de fútbol, el rendimiento de un delantero no se evalúa únicamente en goles. ¿Se ha considerado que los registros goleadores de un no-delantero, como Lio Messi, (ya que Messi juega de Messi) se han visto exponencialmente mejorados con la participación del chileno?  Es una temporada difícil para él, las lesiones y la falta de confianza de cara a la portería parecen estar haciendo mella en él.  Vilanova tampoco ha podido, por su enfermedad, estar cerca de Alexis como para recuperar a su jugador.

Vemos así, a un Alexis disminuido desde la confianza, especialmente de cara a portería donde parece que todos los espacios se le reducen al momento de definir.  Parece sencillo apostarle a que ante la próxima ocasión de peligro que Sánchez tenga, éste fallará.  Esta sensación se me hace parecida a la de un hombre que camina por la cornisa, pero cerca de una ventana abierta. O entra por la ventana, o puede terminar por caer al abismo. O empieza a marcar goles, o su futuro en el Barcelona se verá comprometido

Las prestaciones del chileno para su equipo no son pocas. El hace mejor a sus compañeros. Posiblemente, aparte de Messi, sea quién mejor se mueve sin balón en el Barcelona.  Lio Messi lo hace con mucha naturalidad, pausa y con el menor esfuerzo. Alexis puede pasarse todo el partido trazando diagonales, yendo y viniendo, picando en las direcciones necesarias para juntar rivales, para desmarcarse y recibir solo, en el caso que alguno de sus compañeros le pasase el balón. Pero aún cuando esto no suceda, el seguirá haciendo los mismos movimientos, de forma incansable, por su propio bien, por el bien del equipo.  No, Alexis no baja los brazos, ni sus piernas se detienen. El va y viene. Alexis rompe el fuera de juego, cae en él, sale y vuelve a entrar y rompe el fuera de juego las veces que haga falta en la misma jugada. Sus diagonales parecen peinar zonas completas de la cancha, creando los espacios necesarios que tanta falta le han hecho a Lio Messi, Xavi e Iniesta en partidos especialmente complicados como los últimos derbies, o ante el AC Milán en Italia.  En el fútbol, crear espacios para que otros hagan uso de ellos se traduce en goles y victorias.

Alexis Sánchez mejora algo que desde enero le viene doliendo muchísimo al Barcelona: la transición defensiva. Los primeros instantes en que hay una pérdida de balón en ataque, él es de los que más rápido y mejor vuelve a efectuar el ‘contra-robo’ (perdón por el palabro).  Sin él, solamente Busquets lo hace realmente bien, y él está bastantes metros más atrás. Cambiar el chip de ofensivo a defensivo y vuelta a ofensivo, en tan corto tiempo, parece ser una de las especialidades de Alexis, lo que le da un plus más a sus equipos.

Sánchez siempre pide el balón. Hay que verlo jugar en vivo para poder notar todas estas virtudes, porque estamos hablando de virtudes que las cámaras de televisión no suelen enfocar.  Alexis siempre pide el balón y lo quiere al espacio, lo que complica mucho el trabajo de los defensas. A nadie le gusta marcar a un jugador así de movedizo. Un jugador como él, mueve la línea defensiva varios metros hacia atrás, generando el espacio entre líneas que al Barcelona le encanta aprovechar. El equipo de Vilanova aprovecha poco esta virtud suya, que sería una variante interesantísima.

‘El niño maravilla’ no se caracteriza por ser un jugador alto. Su 1,69 lo convierten en un jugador bajito, más en Europa. Sin embargo, hablamos de un tipo muy fuerte, con un tren inferior muy trabajado, lo que lo convierte en un hombre potente, capaz de saltos inusuales y en un cabeceador interesante y no programado; jugador de fibras rápidas, explosivo, dinámico, y capaz de movimientos electrizantes, el chileno es un desconcierto permanente para sus rivales.  Un central fuerte  ante él, lo tiene difícil porque es demasiado ágil;  y un central rápido y más ligero lo tiene difícil con él, por su fortaleza. Es así que cuando él está de cara a portería y recibe balones en profundidad, los amortigua, pivotea y aguanta el balón hasta la llegada de de sus compañeros.

Gerard Piqué, quien suele ser el defensa encargado de jugar el balón desde atrás en el Barça manifestaba que cuando no encuentra espacios para salir, él optaba por Alexis como solución, que estaba seguro que él se encargaría de aguantar el balón y no perderlo.

El chileno es capaz de fintas  y regates precisos e inesperados, tanto como de remates endiablados. Siempre suele posicionarse bien el área contraria. Todo esto no te garantiza treinta goles por temporada, ni siquiera dos. Solamente, son virtudes que cualquier entrenador quisiera tener en sus delanteros, virtudes que allanarán el  trabajo de ese delantero de cara al gol. Pero nada está asegurado. El fútbol sigue siendo un juego hasta el día de hoy, y el factor azar aún participa como elemento importante.

Todas estas cualidades convierten a Alexis Sánchez en un gran jugador, en un jugadorazo. Ahora pienso que él mismo necesitaba decirlo, porque necesitaba escucharlo de su propia boca, en un momento complicado, en un momento clave, que puede significarle su triunfo  o su alejamiento definitivo de Can Barça. Para él, que quiere quedarse, no me cabe duda que esta es una declaración de intenciones en la fase final de una temporada clave en su futuro en el club de la ciudad condal.  Alexis tiene todas las condiciones para triunfar en el Barcelona, pero sobre todo tiene todas las condiciones necesarias para triunfar en el fútbol. Lo hará. Ojalá más temprano que tarde, pero lo hará.

jueves, 14 de marzo de 2013

El Nacional de las decisiones románticas y desesperadas: Tomé Portela


En Ecuador, el ‘Club Deportivo El Nacional’ decidió apostar por una idea tan romántica como descabellada: Traer a Manuel Tomé Portela, un director técnico y ex jugador del Barça entre 1973 y 1976.  

Tomé Portela en sus  tres años en el Fútbol Club Barcelona coincidió como compañero de equipo con nada menos que Johan Cruyff.  Solo en su tercer año en el Barcelona tuvo una actuación protagónica. Sus dos primeros años en el Barça fue dirigido por Rinnus Michel (holandés), quien le dio pocas chances de ser parte del primer equipo y su participación fue más anecdótica. El tercer año fue dirigido por Heinnes Weisweller (alemán) y finalmente por Laureano Ruiz (español).  Será muy difícil decir cuánto influyeron Rinnus Michel o Cruyff, su compañero, para ir determinando su impronta, su estilo.

Antes de llegar a Ecuador, Tomé Portela dirigió equipos de Tercera División y Segunda División B en España, donde alcanzó cierta estabilidad. No obstante, cuesta entender la motivación sea de El Nacional o el grupo inversor Monaco Capital Group para decidir por su figura para rescatar a un equipo que ha venido en picada en los últimos años.  No vamos a desmerecer el trabajo de Manuel, ni mucho menos del trabajo del Ourense, la Cultural Leonesa, Pontevedra, Racing de Ferrol, entre otros.  

Pero, partamos del principio que se trata de realidades y necesidades completamente distintas. Dirigir equipos de Tercera División en España, con aspiraciones a ascender en un campeonato de 20 equipos y comandar un club de Primera División que apenas se esquivaba del descenso la temporada pasada en un torneo de 12 equipos, son trabajos completamente distintos, y si bien Tomé Portela podría tener las capacidades, los tiempos siempre soplaron en contra. Recordemos que Manolo llegó cuando el campeonato ya había empezado. Es decir, se había perdido la pre-temporada, base físico táctica para lo que será la temporada. Hay mucho de responsabilidad suya en esta demora. El sabía que partía con desventaja, de llegar tarde.


No fue, solamente, el hecho del llegar tarde, si bien esto es darle demasiada ventaja a algunos rivales. Es más ‘la idea de venir con nuevas ideas’, con la firme intención de trastocar el estilo de juego del equipo, su identidad.  El trabajo necesario en El Nacional pasa por redescubrir y redefinir la identidad del cuadro criollo, no por canjear esa identidad por otra. El riesgo de hacer que un equipo juegue como el Barça no es que exista otro Barça, sino tener un Barcelona de segunda. Para que el Barcelona de Guardiola llegase los niveles que llegó tuvo que pasar mucho tiempo. No solamente los cuatro años que estuvo Pep, si no Rinnus Michael, Cruyff, Robson, Van Gaal, Rijkaard, Guardiola y muchos otros que en mayor o menor medida aportaron al club. Hablamos de por lo menos medio siglo de madurar una idea, con una historia más llena de decepciones que de triunfos brillantes, antes del período de maduración. 

Para generar identidad hay que conocer y reconocer – o reconocerse - ; para generar identidad hay que trabajar en mucho más que en la imitación, en un proceso de introspección, de un profundo análisis, en este caso, del equipo, que por falta de tiempo y por las urgencias propias del caso, Tomé Portela no fue capaz de realizarlas, ni creyó oportuno realizarlas.  Los jugadores, en la corta permanencia del español en el cargo, nunca mostraron adaptarse a la idea, y mucho menos adoptar la idea. Estos dos procesos – adaptación y adopción – son vitales en la generación de una ‘nueva’ identidad, que bajo ningún concepto, puede estar desvinculada de la anterior.  Intentó saltarse demasiados pasos de este camino y eso, inequívocamente, lleva  a la caída.

Cuando una idea no llega a transmitirse correctamente a los dirigidos, es responsabilidad del entrenador. En cinco fechas, cinco derrotas, que preocupan mucho más en el ‘cómo’, porque el equipo nunca encontró una posesión criteriosa y paciente del balón. El equipo no llegó a estar cómodo ni con el balón, ni sin él. Los chicos mostraban más confusiones que aciertos y su autoestima se veía disminuida partido a partido.  Para que un estilo se impregne en un equipo es necesario, como decíamos llegar a la adaptación completa, pero pasando por la adopción de la idea, para esto hay que empezar por creer en la idea. La convicción en la adopción de una nueva idea no es negociable.

En 'El Nacional' en esas cinco fechas no se vio trabajada la idea de la posesión del balón, pero tampoco un correcto posicionamiento. El equipo lucía muy esperanzado en lo que pudiera hacer Govea, un Jefferson Hurtado, quien destaca como el mejor hombre en la zaga; o un apocado Samaniego, que ha perdido la frescura de juego por la que destacase en Independiente del Valle. Si bien en este corto período el equipo empezó a adoptar el juego por las bandas, la idea parecía demasiado fresca y viciada de errores que no se corregían partido a partido, sino que se repetían; o peor aún se acentuaban.  Daba la sensación que siempre había mucho que hacer y había muy poco tiempo hasta el siguiente partido.

En los grandes clubes, esta idea que define el estilo proviene de la tradición e historia del club, también de la impronta del entrenador, juntamente con la calidad futbolística y humana que componen la plantilla. No se puede ignorar ninguno de estos elementos, porque se trata, prácticamente, de un acto de alquimia. Desconozco las razones que impulsaron al grupo inversor, o a El Nacional a apostar por Tomé Portela, pero era una decisión demasiado arriesgada, a simple vista, y no se tomaron el tiempo necesario para asumir ese riesgo.  

Si la apuesta de los directivos de El Nacional por la propuesta de Manolo se basaba en el juego estético, minimalista y fluido del Barça, de todas formas se debió proceder con mayor coherencia, contestando tres preguntas: ¿Qué tenemos? (estado evaluativo)  ¿Qué queremos conseguir? (objetivo) ¿Cómo lo vamos a lograr? (determinar sub-objetivos y pasos para alcanzar la meta). Cuándo la meta es poco realista, las posibilidades de fallar en la obtención de la misma se acrecientan.

El Nacional, conocido como los ‘Puros Criollos’, se caracteriza por contar con futbolistas, exclusivamente, ecuatorianos y aquí radica una de las claves en esa búsqueda de identidad que debe ser el objetivo primordial de este equipo. Esa búsqueda, ya tiene un costo elevado al hablar de un equipo que viene peleando descensos y que marcha último con solo 1 partido ganado y 6 perdidos en el actual campeonato. Esta búsqueda puede significar la salvación del equipo; pero en la posición actual, dicha lucha será desgastante y también puede terminar por hundirlo en la Primera B del fútbol ecuatoriano.  A mi entender, la búsqueda de la identidad es un paso necesario. Es posible que las urgencias para evitar el descenso orienten los esfuerzos hacia otros rumbos, pero la necesidad de definir o redefinir el estilo ya se presento a inicios de este campeonato. Volverá a aparecer más temprano que tarde. Puede ser contraproducente apostarle a las urgencias, pero a veces es lo que dicta el instinto.

Mientras tanto, los hinchas sufren la realidad del cuadro militar, la toma de decisiones románticas, desesperadas, pero poco meditadas, en espera de mejores días como cuando las copas las levantaban sus  ídolos con sus propias manos. 

miércoles, 6 de marzo de 2013

Del taconazo de Redondo al de Özil: Análisis del Manchester United vs Real Madrid - 05 de marzo de 2013 / 1/8 Champions League



  1. En la rueda de prensa antes del partido José Mourinho ya había advertido que esperaba un Manchester muy defensivo cuando el Madrid tuviese el balón.  No hubo sorpresas tácticas para Mourinho, pero tampoco lo hubo para Sir Alex. Ambos equipos sabían perfectamente a que jugaba el rival.
  2. Ferguson planteó una presión baja en la mayor parte del partido, cediéndole la posesión al Real Madrid.  El escocés había hecho sus deberes: Sabía que todos el Real Madrid tiende a perder los partidos en los que más posesión tiene.  No significa que perdió todos los que superó en posesión al rival,  pero sí que la gran mayoría en los que perdió tuvieron eso en común. Llevar la iniciativa, a un equipo que se caracteriza por su letal y raudo contragolpe, le resulta tremendamente incómodo con equipos que defienden bien.
  3. Manchester United defendió con sus líneas muy juntas. Línea de cuatro  muy clara, delante de la misma a manera de doble pivote Carrick y Cleverley;  Doblando las bandas para asegurarse que no habría galopadas de Di María, ni Cristiano, aparecían Giggs y Nani. Van Persie flotaba alrededor del doble pivote, principalmente para incomodar a Alonso y Welbeck se peleaba contra los dos centrales a base de potencia y velocidad. Era la fórmula de Ferguson para alargar al Madrid.
  4. Los de Mou, por su parte, aparecieron con una línea de cuatro que se rompió solo ante la expulsión de Nani, dando entrada a Modric por Arbeloa, lo que terminaría por inclinar la balanza del partido con el tiro esquinado del croata.  Alonso de pivote y volante defensivo Khedira; Cristiano por una banda, Di María por otra, Higuaín presionando la salida rival y Ozil tratando de generar problemas a los pivotes del Manchester y habilitar a las bandas: contestación de Mourinho para el Manchester.
  5. Planteamientos similares, pero diferentes en la esencia: la pelota y la intención.  Madrid atacaba y tenía la posesión, hasta el 63% antes de la expulsión de Nani, cifra que paradójicamente se redujo cuando el Manchester tenía solo diez hombres en la cancha. Esto muestra, claramente las intenciones de Sir Alex, de renunciar al balón. Y apostarle al contrataque con sus bandas, además de Welbeck y el mismo Van Persie.
  6. El Manchester se puso el disfraz de Real Madrid y apostó por un equipo corto, amurallado y capaz de expandirse rápidamente a velocidad.  No fue igual al Madrid, porque ni tuvo la efectividad, ni la capacidad de variar los tipos de presión, como lo hace el equipo merengue.
  7. Mucha gente dice ahora que Ferguson se equivocó. Es fácil hablar de equivocación desde la derrota, pero pienso que estuvo acertado. El Madrid tuvo un partido incómodo mientras jugó contra once y eso fue virtud del técnico.  Es riesgoso no ir a por todas, con espíritu más ofensivo? No, es exactamente tan arriesgado, como no hacerlo. Con mentalidad ofensiva o defensiva, un equipo no está exento de peligro ante un cuadro que tiene a Cristiano Ronaldo como su principal figura y más aún cuando se trata del todopoderoso Real Madrid.
  8. La primera mitad resultó muy un partido de ida y vuelta, al mejor estilo del fútbol inglés, fulgurante, veloz, preciso, fuerte, pero jugado con nobleza y bravura.  Se respetan, sin miedos, aunque esto hay que matizarlo. Había más temor del United al Madrid, que visceversa.
  9. Prueba de lo anterior es que en los corners aparecían solo cuatro diablos rojos a rematar y se quedaban cinco relativamente próximos a De Gea para defender. Es la señal evidente que había que evitar cualquier contragolpe de los blancos (de verde para este partido) Es así como el Madrid fulminó al Barcelona dos veces en una semana. Ferguson pretendía curarse en sano.
  10. Mourinho optó por permutar las posiciones de sus delanteros. CR se marcha de 9, Higuaín cae a la derecha – desde dónde generará en un remate desatinado al arco el gol de Cristiano., el 2 a 1 definitivo – y Di María tomará la posición del portugués. 
  11. Varane ya no lució  como el espectacular central de los últimos partidos al tener que enfrentarse a Nani, Welbeck o a las jugadas por arriba en las que el Manchester remató, no con muchos hombres, pero sí a placer.  Se está sobrevalorando a Varane, y se le puede hacer un daño a un chico que pinta para crack, pero aún no lo es
  12. Los ingleses,  precisos en las transiciones ofensivas, apostaban por la velocidad, tres toques y llegar al área rival.  Precisamente, Nani armó un desaguisado con el joven Varane y centró para que Ramos marque contra propia puerta. Además, el Manchester defendía con rigurosidad y precisión, sin dar espacios, ni perder balones en zonas de peligro. La intención era terminar las jugadas, lo que impedía que haya contragolpes por parte del Real Madrid.
  13. A los 65’, el árbitro interpretó un intento de Nani por parar un balón – a lo sumo una jugada imprudente, que se castigaría con amarilla – como una agresión a Arbeloa. Roja para el portugués. Y aquí comienza otro partido. Arbeloa se volvió prescindible e ingresó Modric, encargado de expandir a lo ancho al Manchester, abriendo el juego de una banda a otra, para encontrar los espacios.
  14. Kaká – una sombra del que fulguró en Old Trafford hace seis años – buscaba junto a Özil aparecer detrás del doble 9 que formaban Cristiano Ronaldo e Higuaín, cuando el argentino decidía ingresar por el centro. El Manchester empezaba a lucir descompensado. 
  15. Modric movía al Manchester de izquierda a derecha en búsqueda de espacios para que los delanteros definan, pero aprovechó su mejor perfil para ser él mismo que con un precioso remate enroscado marque el 1-1 que obligaba al United, ahora con un hombre menos, a salir de su encierro, apoderarse de la pelota e ir por el gol del triunfo.
  16. Pero, como si fuera una jugarreta del destino, nuevamente un taconazo mortal, esta vez de Özil, como hace 13 años lo hiciera Fernando Redondo, puso fin a toda aspiración del United, habilitando a Higuaín. El argentino remató cruzado y totalmente desviado, pero la pierna de Cristiano Ronaldo pondría el destino que los merengues deseaban. Era el 2-1 definitivo.
  17. ¿Murió ahí el partido? No.  Faltaba el dramatismo de un United lanzado al ataque como no estuvo en toda la eliminatoria y que se encontró con un Diego López providencial que salvó hasta en cuatro ocasiones a su equipo.  El partido era ahora el que Ferguson nunca quiso jugar y el que Mou tanto deseaba. López le puso las manos a los últimos intentos del Manchester de descontar, convirtiéndose en una de las figuras del partido


lunes, 4 de marzo de 2013

El papel del Director Técnico en el manejo emocional de su equipo


Las emociones fungen  un papel primordial en el funcionamiento de un equipo, aunque muchas veces esto es poco considerado por quienes gustan de llenarse la boca hablando de técnica, táctica y estado físico. No obstante, hay que reconocer que el trabajo emocional en un equipo de fútbol ha ganado espacio con la llegada de nuevos directores técnicos, en su mayoría, quienes muestran una visión más integral del juego.  No podemos hacernos de la vista gorda cuando se trata del trabajo emocional que un equipo requiere.  No podemos pretender que nuestros jugadores mantengan un nivel de juego similar, ni siquiera de un partido a otro, en donde muchas situaciones pueden haberles afectado. Ni siquiera, podemos pretender que todos rindan al unísono, cuando hay factores que a nivel grupal o personal les pueden afectar de las más distintas formas. 

Hoy sabemos que la toma de decisiones se ve afectada por las emociones, que juegan un papel preponderante sobre las primeras. Las emociones están siempre presentes en el ser humano, y nuestros jugadores no son la excepción. No son máquinas que pueden blindarse de su entorno, o desconectar de él mientras dura el partido. Así que como señalaba Eduard Punset (jurista, escritor y economista catalán): ‘Las emociones están en el comienzo, en medio, y al final de cualquier proyecto’.

Sus relaciones de pareja, familiares, con amigos; la presión de los hinchas por la victoria, o la misma auto – presión;  la afectación por lo que la prensa dice o deja de decir; un comentario de un compañero de equipo, de cualquier miembro del cuerpo técnico; su salud y el momento que atraviesa en la vida cada jugador son algunos de los muchos factores que pueden determinar, externamente,  el estado emocional de cada uno. Algunos jugadores usan la cancha para ‘desconectar’; otros la usan para ‘descargar’. Se puede hacer las dos cosas, pero las emociones siempre encierran una funcionalidad o disfuncionalidad que pueden terminar afectando, primeramente, al jugador como personal y al jugador en cuanto tal en relación al juego y como parte del equipo.

Diariamente, estamos obligados a tomar decisiones que se ven afectadas por las emociones. Estas decisiones traerán consecuencias, que también se ven teñidas por las emociones. Verónica de Andrés y Florencia Andrés, expertas en Educación y Coaching, y autoras de 'Confianza Total', se referían en uno de sus cursos a la importancia de involucrar a las emociones en las decisiones que tomamos, sin dejar que estas nos controlen, para que sean decisiones tanto pensadas, como sentidas. Es decir, que para tomar mejores decisiones debemos permanecer en contacto directo con nuestras emociones.  Decisiones como dónde vivir, en qué equipo jugar, qué trabajo aceptar, quién será nuestra pareja, no pueden tomarse exclusivamente desde lo racional, pues la razón que ignora los sentimientos se vuelve errática e imprecisa. Siempre se mencionó que el futbolista ecuatoriano, Alex Aguinaga tenía calidad suficiente para haber militado en el Real Madrid, en la década de los 90's.  Sin embargo, Alex jugó durante años en México. ¿Falta de ambición? ¿Temor al éxito o al fracaso? Desde mi percepción, Aguinaga tomó una decisión basándose en su felicidad y la de su familia. Alex se sentía feliz, querido y exitoso en México, donde hasta el día de hoy es un ídolo para la afición del Necaxa y el hincha mexicano, en general, le profesa respeto y cariño.

Los directores técnicos hemos de asumir nuestro papel como líderes y gestores del grupo. Somos quienes estamos llamados a coadyuvar al manejo de las emociones de nuestros jugadores para permitirles obtener los mejores resultados posibles. Centrarnos exclusivamente en la visualización de aquello que nuestros jugadores quieren y pueden alcanzar en el juego es limitante; El manejo de emociones tiene una incidencia en la toma de decisiones futuras de nuestros jugadores, como personas.


Hay que empezar por identificar las emociones y momentos que atraviesa cada persona de nuestro equipo, mantener una comunicación fluida, poseer la agudeza sensorial necesaria para calibrar el estado de cada uno de nuestros jugadores.  Es en función del estado emocional de cada uno de ellos y del grupo como un ente colectivo, juntamente con la intención propia en lo técnico-táctico que tenemos para el equipo que debemos  enfocar nuestro trabajo semanal Es decir, que requerimos tareas y planteamientos hechos a la medida y no simples esquemas pre-elaborados, no solo en lo físico, sino también en lo emocional Los retos que afronta cada persona en un equipo no pueden ser ni demasiado sencillos, ni demasiado complicados; deben estar a la altura de sus capacidades, pero deben constituir verdaderos retos para cada persona y para el equipo. Lo contrario conlleva a una falsa imagen de las posibilidades reales del equipo y también es nuestro deber como entrenadores re-direccionar para que no haya ni excesos, ni faltas de confianza.

El único secreto para el éxito que conozco es la sumatoria del trabajo duro, la preparación, el constante aprendizaje de los fracasos, la humildad en todo momento, la magnanimidad en los éxitos, la innovación; y escuchar nuestros propios sueños, creer en ellos y trabajar hasta hacerlos realidad.