miércoles, 6 de marzo de 2013

Del taconazo de Redondo al de Özil: Análisis del Manchester United vs Real Madrid - 05 de marzo de 2013 / 1/8 Champions League



  1. En la rueda de prensa antes del partido José Mourinho ya había advertido que esperaba un Manchester muy defensivo cuando el Madrid tuviese el balón.  No hubo sorpresas tácticas para Mourinho, pero tampoco lo hubo para Sir Alex. Ambos equipos sabían perfectamente a que jugaba el rival.
  2. Ferguson planteó una presión baja en la mayor parte del partido, cediéndole la posesión al Real Madrid.  El escocés había hecho sus deberes: Sabía que todos el Real Madrid tiende a perder los partidos en los que más posesión tiene.  No significa que perdió todos los que superó en posesión al rival,  pero sí que la gran mayoría en los que perdió tuvieron eso en común. Llevar la iniciativa, a un equipo que se caracteriza por su letal y raudo contragolpe, le resulta tremendamente incómodo con equipos que defienden bien.
  3. Manchester United defendió con sus líneas muy juntas. Línea de cuatro  muy clara, delante de la misma a manera de doble pivote Carrick y Cleverley;  Doblando las bandas para asegurarse que no habría galopadas de Di María, ni Cristiano, aparecían Giggs y Nani. Van Persie flotaba alrededor del doble pivote, principalmente para incomodar a Alonso y Welbeck se peleaba contra los dos centrales a base de potencia y velocidad. Era la fórmula de Ferguson para alargar al Madrid.
  4. Los de Mou, por su parte, aparecieron con una línea de cuatro que se rompió solo ante la expulsión de Nani, dando entrada a Modric por Arbeloa, lo que terminaría por inclinar la balanza del partido con el tiro esquinado del croata.  Alonso de pivote y volante defensivo Khedira; Cristiano por una banda, Di María por otra, Higuaín presionando la salida rival y Ozil tratando de generar problemas a los pivotes del Manchester y habilitar a las bandas: contestación de Mourinho para el Manchester.
  5. Planteamientos similares, pero diferentes en la esencia: la pelota y la intención.  Madrid atacaba y tenía la posesión, hasta el 63% antes de la expulsión de Nani, cifra que paradójicamente se redujo cuando el Manchester tenía solo diez hombres en la cancha. Esto muestra, claramente las intenciones de Sir Alex, de renunciar al balón. Y apostarle al contrataque con sus bandas, además de Welbeck y el mismo Van Persie.
  6. El Manchester se puso el disfraz de Real Madrid y apostó por un equipo corto, amurallado y capaz de expandirse rápidamente a velocidad.  No fue igual al Madrid, porque ni tuvo la efectividad, ni la capacidad de variar los tipos de presión, como lo hace el equipo merengue.
  7. Mucha gente dice ahora que Ferguson se equivocó. Es fácil hablar de equivocación desde la derrota, pero pienso que estuvo acertado. El Madrid tuvo un partido incómodo mientras jugó contra once y eso fue virtud del técnico.  Es riesgoso no ir a por todas, con espíritu más ofensivo? No, es exactamente tan arriesgado, como no hacerlo. Con mentalidad ofensiva o defensiva, un equipo no está exento de peligro ante un cuadro que tiene a Cristiano Ronaldo como su principal figura y más aún cuando se trata del todopoderoso Real Madrid.
  8. La primera mitad resultó muy un partido de ida y vuelta, al mejor estilo del fútbol inglés, fulgurante, veloz, preciso, fuerte, pero jugado con nobleza y bravura.  Se respetan, sin miedos, aunque esto hay que matizarlo. Había más temor del United al Madrid, que visceversa.
  9. Prueba de lo anterior es que en los corners aparecían solo cuatro diablos rojos a rematar y se quedaban cinco relativamente próximos a De Gea para defender. Es la señal evidente que había que evitar cualquier contragolpe de los blancos (de verde para este partido) Es así como el Madrid fulminó al Barcelona dos veces en una semana. Ferguson pretendía curarse en sano.
  10. Mourinho optó por permutar las posiciones de sus delanteros. CR se marcha de 9, Higuaín cae a la derecha – desde dónde generará en un remate desatinado al arco el gol de Cristiano., el 2 a 1 definitivo – y Di María tomará la posición del portugués. 
  11. Varane ya no lució  como el espectacular central de los últimos partidos al tener que enfrentarse a Nani, Welbeck o a las jugadas por arriba en las que el Manchester remató, no con muchos hombres, pero sí a placer.  Se está sobrevalorando a Varane, y se le puede hacer un daño a un chico que pinta para crack, pero aún no lo es
  12. Los ingleses,  precisos en las transiciones ofensivas, apostaban por la velocidad, tres toques y llegar al área rival.  Precisamente, Nani armó un desaguisado con el joven Varane y centró para que Ramos marque contra propia puerta. Además, el Manchester defendía con rigurosidad y precisión, sin dar espacios, ni perder balones en zonas de peligro. La intención era terminar las jugadas, lo que impedía que haya contragolpes por parte del Real Madrid.
  13. A los 65’, el árbitro interpretó un intento de Nani por parar un balón – a lo sumo una jugada imprudente, que se castigaría con amarilla – como una agresión a Arbeloa. Roja para el portugués. Y aquí comienza otro partido. Arbeloa se volvió prescindible e ingresó Modric, encargado de expandir a lo ancho al Manchester, abriendo el juego de una banda a otra, para encontrar los espacios.
  14. Kaká – una sombra del que fulguró en Old Trafford hace seis años – buscaba junto a Özil aparecer detrás del doble 9 que formaban Cristiano Ronaldo e Higuaín, cuando el argentino decidía ingresar por el centro. El Manchester empezaba a lucir descompensado. 
  15. Modric movía al Manchester de izquierda a derecha en búsqueda de espacios para que los delanteros definan, pero aprovechó su mejor perfil para ser él mismo que con un precioso remate enroscado marque el 1-1 que obligaba al United, ahora con un hombre menos, a salir de su encierro, apoderarse de la pelota e ir por el gol del triunfo.
  16. Pero, como si fuera una jugarreta del destino, nuevamente un taconazo mortal, esta vez de Özil, como hace 13 años lo hiciera Fernando Redondo, puso fin a toda aspiración del United, habilitando a Higuaín. El argentino remató cruzado y totalmente desviado, pero la pierna de Cristiano Ronaldo pondría el destino que los merengues deseaban. Era el 2-1 definitivo.
  17. ¿Murió ahí el partido? No.  Faltaba el dramatismo de un United lanzado al ataque como no estuvo en toda la eliminatoria y que se encontró con un Diego López providencial que salvó hasta en cuatro ocasiones a su equipo.  El partido era ahora el que Ferguson nunca quiso jugar y el que Mou tanto deseaba. López le puso las manos a los últimos intentos del Manchester de descontar, convirtiéndose en una de las figuras del partido


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