miércoles, 27 de marzo de 2013

Alexis Sánchez: Un jugadorazo (Declaración de intenciones del chileno)


Y yo soy el que tengo el mando y lo ejerzo sin limitación de ninguna naturaleza. Cuando el jugador erra goles o comete errores es porque el clima que los cobija, que los reúne, que los aglutina les hace perder la buena relación que tienen con su autoestima. Y si hay algo que define al buen entrenador es lograr que la autoestima del jugador esté lo suficientemente estimulada como para que disponga de un porcentaje alto de sus cualidades. (Marcelo Bielsa- Director Técnico del Athletic de Bilbao, Marzo 2013) 
Recientemente en una entrevista en Barcelona, antes de salir a la disputa de los partidos de eliminatorias sudamericanas para el Mundial de Brasil, Alexis Sánchez declaró lo siguiente:  Sé qué tipo de jugador soy. Sé que soy un gran jugador, un jugadorazo. Sé que puedo decidir partidos y siempre he estado entre los mejores jugadores del mundo. Me siento importante a nivel nacional y también en Barcelona’.


El chileno, a ojos del aficionado común, pecó de falta de humildad, delirios de grandeza. Para muchos sus declaraciones lo dejaron cuando menos ‘desubicado’, y empezaron a comparar sus números goleadores con los de un tal Lio Messi, o con los de su inmediato seguidor Cristiano Ronaldo.  Esa comparación deja fuera el contexto de las declaraciones de Alexis, quien afirma saber su valor en un momento complicado dentro del Barça, cuando todas las quinielas lo ponen como el candidato número uno para una transferencia a algún club italiano, con el Inter y la Juve peleándose por el chileno.

Los números del ‘Niño Maravilla’ son poco alentadores esta temporada. Lleva 5 goles con su club, 2 de ellos en la Liga. El año pasado había marcado 15 goles, 12 de ellos en la Liga BBVA. Curiosamente, esa es su mejor marca goleadora. Así que quienes piensan que un jugador como él debe marcar 35 goles por temporada, comparándolo con Radamel Falcao, por poner un ejemplo, deberían considerar como referencia inicial sus mejores temporadas: La penúltima (12 goles, Udinese) y la última ( 15 goles; FC Barcelona). De aquí en más hay un margen de mejora, por supuesto. Aún más teniendo excelentes asistentes como lo son Xavi, Iniesta, Alves, Cesc y el propio Messi.

EL EFECTO SOPHOMORE EN ALEXIS

No obstante, esto no ha sido así. Al chileno le está costando muchísimo encontrarse con el gol y sus actuaciones continúan siendo desafortunadas de cara a portería.  ¿Qué le sucede?  Después de una muy buena primera temporada –solamente opacada por sus lesiones musculares y con una actuación descollante en el partido de Liga en el Santiago Bernabeu Alexis podría estar enfrentándose a lo que se conoce en el mundo del deporte como el ‘Efecto Sophomore’  (Sophomore Slump). En otra oportunidad profundizaré más sobre este apasionante tema, pero resumiré lo que muchos jugadores en las ligas de diferentes deportes en Estados Unidos lo han experimentado. El Efecto Sophomore ( Sophomore Slump o Bajón de segundo año) se refiere a deportistas que luego de un primer año excepcional sufren una caída considerable en sus estándares de rendimiento.  Esto se debe a que el jugador deja de ser la sensación del momento, es más conocido por sus rivales y psicológicamente experimenta mucha ansiedad por igualar y superar el magnífico rendimiento de una primera temporada, lo que le da una carga adicional. En Inglaterra al Efecto Sophomore se lo llama Síndrome de la Segunda Temporada y se refiere a equipos o rendimientos individuales. El caso de Alexis encaja perfectamente en este perfil. Es totalmente recuperable, pero mucho estará en manos de Tito Vilanova y de Jorge Sampaoli, a más de toda la tranquilidad que Sánchez pueda aportar a la situación.

EL RENDIMIENTO DE ALEXIS

Para un entrenador de fútbol, el rendimiento de un delantero no se evalúa únicamente en goles. ¿Se ha considerado que los registros goleadores de un no-delantero, como Lio Messi, (ya que Messi juega de Messi) se han visto exponencialmente mejorados con la participación del chileno?  Es una temporada difícil para él, las lesiones y la falta de confianza de cara a la portería parecen estar haciendo mella en él.  Vilanova tampoco ha podido, por su enfermedad, estar cerca de Alexis como para recuperar a su jugador.

Vemos así, a un Alexis disminuido desde la confianza, especialmente de cara a portería donde parece que todos los espacios se le reducen al momento de definir.  Parece sencillo apostarle a que ante la próxima ocasión de peligro que Sánchez tenga, éste fallará.  Esta sensación se me hace parecida a la de un hombre que camina por la cornisa, pero cerca de una ventana abierta. O entra por la ventana, o puede terminar por caer al abismo. O empieza a marcar goles, o su futuro en el Barcelona se verá comprometido

Las prestaciones del chileno para su equipo no son pocas. El hace mejor a sus compañeros. Posiblemente, aparte de Messi, sea quién mejor se mueve sin balón en el Barcelona.  Lio Messi lo hace con mucha naturalidad, pausa y con el menor esfuerzo. Alexis puede pasarse todo el partido trazando diagonales, yendo y viniendo, picando en las direcciones necesarias para juntar rivales, para desmarcarse y recibir solo, en el caso que alguno de sus compañeros le pasase el balón. Pero aún cuando esto no suceda, el seguirá haciendo los mismos movimientos, de forma incansable, por su propio bien, por el bien del equipo.  No, Alexis no baja los brazos, ni sus piernas se detienen. El va y viene. Alexis rompe el fuera de juego, cae en él, sale y vuelve a entrar y rompe el fuera de juego las veces que haga falta en la misma jugada. Sus diagonales parecen peinar zonas completas de la cancha, creando los espacios necesarios que tanta falta le han hecho a Lio Messi, Xavi e Iniesta en partidos especialmente complicados como los últimos derbies, o ante el AC Milán en Italia.  En el fútbol, crear espacios para que otros hagan uso de ellos se traduce en goles y victorias.

Alexis Sánchez mejora algo que desde enero le viene doliendo muchísimo al Barcelona: la transición defensiva. Los primeros instantes en que hay una pérdida de balón en ataque, él es de los que más rápido y mejor vuelve a efectuar el ‘contra-robo’ (perdón por el palabro).  Sin él, solamente Busquets lo hace realmente bien, y él está bastantes metros más atrás. Cambiar el chip de ofensivo a defensivo y vuelta a ofensivo, en tan corto tiempo, parece ser una de las especialidades de Alexis, lo que le da un plus más a sus equipos.

Sánchez siempre pide el balón. Hay que verlo jugar en vivo para poder notar todas estas virtudes, porque estamos hablando de virtudes que las cámaras de televisión no suelen enfocar.  Alexis siempre pide el balón y lo quiere al espacio, lo que complica mucho el trabajo de los defensas. A nadie le gusta marcar a un jugador así de movedizo. Un jugador como él, mueve la línea defensiva varios metros hacia atrás, generando el espacio entre líneas que al Barcelona le encanta aprovechar. El equipo de Vilanova aprovecha poco esta virtud suya, que sería una variante interesantísima.

‘El niño maravilla’ no se caracteriza por ser un jugador alto. Su 1,69 lo convierten en un jugador bajito, más en Europa. Sin embargo, hablamos de un tipo muy fuerte, con un tren inferior muy trabajado, lo que lo convierte en un hombre potente, capaz de saltos inusuales y en un cabeceador interesante y no programado; jugador de fibras rápidas, explosivo, dinámico, y capaz de movimientos electrizantes, el chileno es un desconcierto permanente para sus rivales.  Un central fuerte  ante él, lo tiene difícil porque es demasiado ágil;  y un central rápido y más ligero lo tiene difícil con él, por su fortaleza. Es así que cuando él está de cara a portería y recibe balones en profundidad, los amortigua, pivotea y aguanta el balón hasta la llegada de de sus compañeros.

Gerard Piqué, quien suele ser el defensa encargado de jugar el balón desde atrás en el Barça manifestaba que cuando no encuentra espacios para salir, él optaba por Alexis como solución, que estaba seguro que él se encargaría de aguantar el balón y no perderlo.

El chileno es capaz de fintas  y regates precisos e inesperados, tanto como de remates endiablados. Siempre suele posicionarse bien el área contraria. Todo esto no te garantiza treinta goles por temporada, ni siquiera dos. Solamente, son virtudes que cualquier entrenador quisiera tener en sus delanteros, virtudes que allanarán el  trabajo de ese delantero de cara al gol. Pero nada está asegurado. El fútbol sigue siendo un juego hasta el día de hoy, y el factor azar aún participa como elemento importante.

Todas estas cualidades convierten a Alexis Sánchez en un gran jugador, en un jugadorazo. Ahora pienso que él mismo necesitaba decirlo, porque necesitaba escucharlo de su propia boca, en un momento complicado, en un momento clave, que puede significarle su triunfo  o su alejamiento definitivo de Can Barça. Para él, que quiere quedarse, no me cabe duda que esta es una declaración de intenciones en la fase final de una temporada clave en su futuro en el club de la ciudad condal.  Alexis tiene todas las condiciones para triunfar en el Barcelona, pero sobre todo tiene todas las condiciones necesarias para triunfar en el fútbol. Lo hará. Ojalá más temprano que tarde, pero lo hará.

jueves, 14 de marzo de 2013

El Nacional de las decisiones románticas y desesperadas: Tomé Portela


En Ecuador, el ‘Club Deportivo El Nacional’ decidió apostar por una idea tan romántica como descabellada: Traer a Manuel Tomé Portela, un director técnico y ex jugador del Barça entre 1973 y 1976.  

Tomé Portela en sus  tres años en el Fútbol Club Barcelona coincidió como compañero de equipo con nada menos que Johan Cruyff.  Solo en su tercer año en el Barcelona tuvo una actuación protagónica. Sus dos primeros años en el Barça fue dirigido por Rinnus Michel (holandés), quien le dio pocas chances de ser parte del primer equipo y su participación fue más anecdótica. El tercer año fue dirigido por Heinnes Weisweller (alemán) y finalmente por Laureano Ruiz (español).  Será muy difícil decir cuánto influyeron Rinnus Michel o Cruyff, su compañero, para ir determinando su impronta, su estilo.

Antes de llegar a Ecuador, Tomé Portela dirigió equipos de Tercera División y Segunda División B en España, donde alcanzó cierta estabilidad. No obstante, cuesta entender la motivación sea de El Nacional o el grupo inversor Monaco Capital Group para decidir por su figura para rescatar a un equipo que ha venido en picada en los últimos años.  No vamos a desmerecer el trabajo de Manuel, ni mucho menos del trabajo del Ourense, la Cultural Leonesa, Pontevedra, Racing de Ferrol, entre otros.  

Pero, partamos del principio que se trata de realidades y necesidades completamente distintas. Dirigir equipos de Tercera División en España, con aspiraciones a ascender en un campeonato de 20 equipos y comandar un club de Primera División que apenas se esquivaba del descenso la temporada pasada en un torneo de 12 equipos, son trabajos completamente distintos, y si bien Tomé Portela podría tener las capacidades, los tiempos siempre soplaron en contra. Recordemos que Manolo llegó cuando el campeonato ya había empezado. Es decir, se había perdido la pre-temporada, base físico táctica para lo que será la temporada. Hay mucho de responsabilidad suya en esta demora. El sabía que partía con desventaja, de llegar tarde.


No fue, solamente, el hecho del llegar tarde, si bien esto es darle demasiada ventaja a algunos rivales. Es más ‘la idea de venir con nuevas ideas’, con la firme intención de trastocar el estilo de juego del equipo, su identidad.  El trabajo necesario en El Nacional pasa por redescubrir y redefinir la identidad del cuadro criollo, no por canjear esa identidad por otra. El riesgo de hacer que un equipo juegue como el Barça no es que exista otro Barça, sino tener un Barcelona de segunda. Para que el Barcelona de Guardiola llegase los niveles que llegó tuvo que pasar mucho tiempo. No solamente los cuatro años que estuvo Pep, si no Rinnus Michael, Cruyff, Robson, Van Gaal, Rijkaard, Guardiola y muchos otros que en mayor o menor medida aportaron al club. Hablamos de por lo menos medio siglo de madurar una idea, con una historia más llena de decepciones que de triunfos brillantes, antes del período de maduración. 

Para generar identidad hay que conocer y reconocer – o reconocerse - ; para generar identidad hay que trabajar en mucho más que en la imitación, en un proceso de introspección, de un profundo análisis, en este caso, del equipo, que por falta de tiempo y por las urgencias propias del caso, Tomé Portela no fue capaz de realizarlas, ni creyó oportuno realizarlas.  Los jugadores, en la corta permanencia del español en el cargo, nunca mostraron adaptarse a la idea, y mucho menos adoptar la idea. Estos dos procesos – adaptación y adopción – son vitales en la generación de una ‘nueva’ identidad, que bajo ningún concepto, puede estar desvinculada de la anterior.  Intentó saltarse demasiados pasos de este camino y eso, inequívocamente, lleva  a la caída.

Cuando una idea no llega a transmitirse correctamente a los dirigidos, es responsabilidad del entrenador. En cinco fechas, cinco derrotas, que preocupan mucho más en el ‘cómo’, porque el equipo nunca encontró una posesión criteriosa y paciente del balón. El equipo no llegó a estar cómodo ni con el balón, ni sin él. Los chicos mostraban más confusiones que aciertos y su autoestima se veía disminuida partido a partido.  Para que un estilo se impregne en un equipo es necesario, como decíamos llegar a la adaptación completa, pero pasando por la adopción de la idea, para esto hay que empezar por creer en la idea. La convicción en la adopción de una nueva idea no es negociable.

En 'El Nacional' en esas cinco fechas no se vio trabajada la idea de la posesión del balón, pero tampoco un correcto posicionamiento. El equipo lucía muy esperanzado en lo que pudiera hacer Govea, un Jefferson Hurtado, quien destaca como el mejor hombre en la zaga; o un apocado Samaniego, que ha perdido la frescura de juego por la que destacase en Independiente del Valle. Si bien en este corto período el equipo empezó a adoptar el juego por las bandas, la idea parecía demasiado fresca y viciada de errores que no se corregían partido a partido, sino que se repetían; o peor aún se acentuaban.  Daba la sensación que siempre había mucho que hacer y había muy poco tiempo hasta el siguiente partido.

En los grandes clubes, esta idea que define el estilo proviene de la tradición e historia del club, también de la impronta del entrenador, juntamente con la calidad futbolística y humana que componen la plantilla. No se puede ignorar ninguno de estos elementos, porque se trata, prácticamente, de un acto de alquimia. Desconozco las razones que impulsaron al grupo inversor, o a El Nacional a apostar por Tomé Portela, pero era una decisión demasiado arriesgada, a simple vista, y no se tomaron el tiempo necesario para asumir ese riesgo.  

Si la apuesta de los directivos de El Nacional por la propuesta de Manolo se basaba en el juego estético, minimalista y fluido del Barça, de todas formas se debió proceder con mayor coherencia, contestando tres preguntas: ¿Qué tenemos? (estado evaluativo)  ¿Qué queremos conseguir? (objetivo) ¿Cómo lo vamos a lograr? (determinar sub-objetivos y pasos para alcanzar la meta). Cuándo la meta es poco realista, las posibilidades de fallar en la obtención de la misma se acrecientan.

El Nacional, conocido como los ‘Puros Criollos’, se caracteriza por contar con futbolistas, exclusivamente, ecuatorianos y aquí radica una de las claves en esa búsqueda de identidad que debe ser el objetivo primordial de este equipo. Esa búsqueda, ya tiene un costo elevado al hablar de un equipo que viene peleando descensos y que marcha último con solo 1 partido ganado y 6 perdidos en el actual campeonato. Esta búsqueda puede significar la salvación del equipo; pero en la posición actual, dicha lucha será desgastante y también puede terminar por hundirlo en la Primera B del fútbol ecuatoriano.  A mi entender, la búsqueda de la identidad es un paso necesario. Es posible que las urgencias para evitar el descenso orienten los esfuerzos hacia otros rumbos, pero la necesidad de definir o redefinir el estilo ya se presento a inicios de este campeonato. Volverá a aparecer más temprano que tarde. Puede ser contraproducente apostarle a las urgencias, pero a veces es lo que dicta el instinto.

Mientras tanto, los hinchas sufren la realidad del cuadro militar, la toma de decisiones románticas, desesperadas, pero poco meditadas, en espera de mejores días como cuando las copas las levantaban sus  ídolos con sus propias manos. 

miércoles, 6 de marzo de 2013

Del taconazo de Redondo al de Özil: Análisis del Manchester United vs Real Madrid - 05 de marzo de 2013 / 1/8 Champions League



  1. En la rueda de prensa antes del partido José Mourinho ya había advertido que esperaba un Manchester muy defensivo cuando el Madrid tuviese el balón.  No hubo sorpresas tácticas para Mourinho, pero tampoco lo hubo para Sir Alex. Ambos equipos sabían perfectamente a que jugaba el rival.
  2. Ferguson planteó una presión baja en la mayor parte del partido, cediéndole la posesión al Real Madrid.  El escocés había hecho sus deberes: Sabía que todos el Real Madrid tiende a perder los partidos en los que más posesión tiene.  No significa que perdió todos los que superó en posesión al rival,  pero sí que la gran mayoría en los que perdió tuvieron eso en común. Llevar la iniciativa, a un equipo que se caracteriza por su letal y raudo contragolpe, le resulta tremendamente incómodo con equipos que defienden bien.
  3. Manchester United defendió con sus líneas muy juntas. Línea de cuatro  muy clara, delante de la misma a manera de doble pivote Carrick y Cleverley;  Doblando las bandas para asegurarse que no habría galopadas de Di María, ni Cristiano, aparecían Giggs y Nani. Van Persie flotaba alrededor del doble pivote, principalmente para incomodar a Alonso y Welbeck se peleaba contra los dos centrales a base de potencia y velocidad. Era la fórmula de Ferguson para alargar al Madrid.
  4. Los de Mou, por su parte, aparecieron con una línea de cuatro que se rompió solo ante la expulsión de Nani, dando entrada a Modric por Arbeloa, lo que terminaría por inclinar la balanza del partido con el tiro esquinado del croata.  Alonso de pivote y volante defensivo Khedira; Cristiano por una banda, Di María por otra, Higuaín presionando la salida rival y Ozil tratando de generar problemas a los pivotes del Manchester y habilitar a las bandas: contestación de Mourinho para el Manchester.
  5. Planteamientos similares, pero diferentes en la esencia: la pelota y la intención.  Madrid atacaba y tenía la posesión, hasta el 63% antes de la expulsión de Nani, cifra que paradójicamente se redujo cuando el Manchester tenía solo diez hombres en la cancha. Esto muestra, claramente las intenciones de Sir Alex, de renunciar al balón. Y apostarle al contrataque con sus bandas, además de Welbeck y el mismo Van Persie.
  6. El Manchester se puso el disfraz de Real Madrid y apostó por un equipo corto, amurallado y capaz de expandirse rápidamente a velocidad.  No fue igual al Madrid, porque ni tuvo la efectividad, ni la capacidad de variar los tipos de presión, como lo hace el equipo merengue.
  7. Mucha gente dice ahora que Ferguson se equivocó. Es fácil hablar de equivocación desde la derrota, pero pienso que estuvo acertado. El Madrid tuvo un partido incómodo mientras jugó contra once y eso fue virtud del técnico.  Es riesgoso no ir a por todas, con espíritu más ofensivo? No, es exactamente tan arriesgado, como no hacerlo. Con mentalidad ofensiva o defensiva, un equipo no está exento de peligro ante un cuadro que tiene a Cristiano Ronaldo como su principal figura y más aún cuando se trata del todopoderoso Real Madrid.
  8. La primera mitad resultó muy un partido de ida y vuelta, al mejor estilo del fútbol inglés, fulgurante, veloz, preciso, fuerte, pero jugado con nobleza y bravura.  Se respetan, sin miedos, aunque esto hay que matizarlo. Había más temor del United al Madrid, que visceversa.
  9. Prueba de lo anterior es que en los corners aparecían solo cuatro diablos rojos a rematar y se quedaban cinco relativamente próximos a De Gea para defender. Es la señal evidente que había que evitar cualquier contragolpe de los blancos (de verde para este partido) Es así como el Madrid fulminó al Barcelona dos veces en una semana. Ferguson pretendía curarse en sano.
  10. Mourinho optó por permutar las posiciones de sus delanteros. CR se marcha de 9, Higuaín cae a la derecha – desde dónde generará en un remate desatinado al arco el gol de Cristiano., el 2 a 1 definitivo – y Di María tomará la posición del portugués. 
  11. Varane ya no lució  como el espectacular central de los últimos partidos al tener que enfrentarse a Nani, Welbeck o a las jugadas por arriba en las que el Manchester remató, no con muchos hombres, pero sí a placer.  Se está sobrevalorando a Varane, y se le puede hacer un daño a un chico que pinta para crack, pero aún no lo es
  12. Los ingleses,  precisos en las transiciones ofensivas, apostaban por la velocidad, tres toques y llegar al área rival.  Precisamente, Nani armó un desaguisado con el joven Varane y centró para que Ramos marque contra propia puerta. Además, el Manchester defendía con rigurosidad y precisión, sin dar espacios, ni perder balones en zonas de peligro. La intención era terminar las jugadas, lo que impedía que haya contragolpes por parte del Real Madrid.
  13. A los 65’, el árbitro interpretó un intento de Nani por parar un balón – a lo sumo una jugada imprudente, que se castigaría con amarilla – como una agresión a Arbeloa. Roja para el portugués. Y aquí comienza otro partido. Arbeloa se volvió prescindible e ingresó Modric, encargado de expandir a lo ancho al Manchester, abriendo el juego de una banda a otra, para encontrar los espacios.
  14. Kaká – una sombra del que fulguró en Old Trafford hace seis años – buscaba junto a Özil aparecer detrás del doble 9 que formaban Cristiano Ronaldo e Higuaín, cuando el argentino decidía ingresar por el centro. El Manchester empezaba a lucir descompensado. 
  15. Modric movía al Manchester de izquierda a derecha en búsqueda de espacios para que los delanteros definan, pero aprovechó su mejor perfil para ser él mismo que con un precioso remate enroscado marque el 1-1 que obligaba al United, ahora con un hombre menos, a salir de su encierro, apoderarse de la pelota e ir por el gol del triunfo.
  16. Pero, como si fuera una jugarreta del destino, nuevamente un taconazo mortal, esta vez de Özil, como hace 13 años lo hiciera Fernando Redondo, puso fin a toda aspiración del United, habilitando a Higuaín. El argentino remató cruzado y totalmente desviado, pero la pierna de Cristiano Ronaldo pondría el destino que los merengues deseaban. Era el 2-1 definitivo.
  17. ¿Murió ahí el partido? No.  Faltaba el dramatismo de un United lanzado al ataque como no estuvo en toda la eliminatoria y que se encontró con un Diego López providencial que salvó hasta en cuatro ocasiones a su equipo.  El partido era ahora el que Ferguson nunca quiso jugar y el que Mou tanto deseaba. López le puso las manos a los últimos intentos del Manchester de descontar, convirtiéndose en una de las figuras del partido


lunes, 4 de marzo de 2013

El papel del Director Técnico en el manejo emocional de su equipo


Las emociones fungen  un papel primordial en el funcionamiento de un equipo, aunque muchas veces esto es poco considerado por quienes gustan de llenarse la boca hablando de técnica, táctica y estado físico. No obstante, hay que reconocer que el trabajo emocional en un equipo de fútbol ha ganado espacio con la llegada de nuevos directores técnicos, en su mayoría, quienes muestran una visión más integral del juego.  No podemos hacernos de la vista gorda cuando se trata del trabajo emocional que un equipo requiere.  No podemos pretender que nuestros jugadores mantengan un nivel de juego similar, ni siquiera de un partido a otro, en donde muchas situaciones pueden haberles afectado. Ni siquiera, podemos pretender que todos rindan al unísono, cuando hay factores que a nivel grupal o personal les pueden afectar de las más distintas formas. 

Hoy sabemos que la toma de decisiones se ve afectada por las emociones, que juegan un papel preponderante sobre las primeras. Las emociones están siempre presentes en el ser humano, y nuestros jugadores no son la excepción. No son máquinas que pueden blindarse de su entorno, o desconectar de él mientras dura el partido. Así que como señalaba Eduard Punset (jurista, escritor y economista catalán): ‘Las emociones están en el comienzo, en medio, y al final de cualquier proyecto’.

Sus relaciones de pareja, familiares, con amigos; la presión de los hinchas por la victoria, o la misma auto – presión;  la afectación por lo que la prensa dice o deja de decir; un comentario de un compañero de equipo, de cualquier miembro del cuerpo técnico; su salud y el momento que atraviesa en la vida cada jugador son algunos de los muchos factores que pueden determinar, externamente,  el estado emocional de cada uno. Algunos jugadores usan la cancha para ‘desconectar’; otros la usan para ‘descargar’. Se puede hacer las dos cosas, pero las emociones siempre encierran una funcionalidad o disfuncionalidad que pueden terminar afectando, primeramente, al jugador como personal y al jugador en cuanto tal en relación al juego y como parte del equipo.

Diariamente, estamos obligados a tomar decisiones que se ven afectadas por las emociones. Estas decisiones traerán consecuencias, que también se ven teñidas por las emociones. Verónica de Andrés y Florencia Andrés, expertas en Educación y Coaching, y autoras de 'Confianza Total', se referían en uno de sus cursos a la importancia de involucrar a las emociones en las decisiones que tomamos, sin dejar que estas nos controlen, para que sean decisiones tanto pensadas, como sentidas. Es decir, que para tomar mejores decisiones debemos permanecer en contacto directo con nuestras emociones.  Decisiones como dónde vivir, en qué equipo jugar, qué trabajo aceptar, quién será nuestra pareja, no pueden tomarse exclusivamente desde lo racional, pues la razón que ignora los sentimientos se vuelve errática e imprecisa. Siempre se mencionó que el futbolista ecuatoriano, Alex Aguinaga tenía calidad suficiente para haber militado en el Real Madrid, en la década de los 90's.  Sin embargo, Alex jugó durante años en México. ¿Falta de ambición? ¿Temor al éxito o al fracaso? Desde mi percepción, Aguinaga tomó una decisión basándose en su felicidad y la de su familia. Alex se sentía feliz, querido y exitoso en México, donde hasta el día de hoy es un ídolo para la afición del Necaxa y el hincha mexicano, en general, le profesa respeto y cariño.

Los directores técnicos hemos de asumir nuestro papel como líderes y gestores del grupo. Somos quienes estamos llamados a coadyuvar al manejo de las emociones de nuestros jugadores para permitirles obtener los mejores resultados posibles. Centrarnos exclusivamente en la visualización de aquello que nuestros jugadores quieren y pueden alcanzar en el juego es limitante; El manejo de emociones tiene una incidencia en la toma de decisiones futuras de nuestros jugadores, como personas.


Hay que empezar por identificar las emociones y momentos que atraviesa cada persona de nuestro equipo, mantener una comunicación fluida, poseer la agudeza sensorial necesaria para calibrar el estado de cada uno de nuestros jugadores.  Es en función del estado emocional de cada uno de ellos y del grupo como un ente colectivo, juntamente con la intención propia en lo técnico-táctico que tenemos para el equipo que debemos  enfocar nuestro trabajo semanal Es decir, que requerimos tareas y planteamientos hechos a la medida y no simples esquemas pre-elaborados, no solo en lo físico, sino también en lo emocional Los retos que afronta cada persona en un equipo no pueden ser ni demasiado sencillos, ni demasiado complicados; deben estar a la altura de sus capacidades, pero deben constituir verdaderos retos para cada persona y para el equipo. Lo contrario conlleva a una falsa imagen de las posibilidades reales del equipo y también es nuestro deber como entrenadores re-direccionar para que no haya ni excesos, ni faltas de confianza.

El único secreto para el éxito que conozco es la sumatoria del trabajo duro, la preparación, el constante aprendizaje de los fracasos, la humildad en todo momento, la magnanimidad en los éxitos, la innovación; y escuchar nuestros propios sueños, creer en ellos y trabajar hasta hacerlos realidad. 

Lo que pasa, conviene: La decisión de Guardiola

Bavaria no es Catalunya, ni se puede pretender que el Bayern se transforme en un segundo Barça, aunque Pep lidere el proyecto.  Bavaria no es Catalunya, pero ambas son naciones con el concepto de identidad sumamente arraigado.  De hecho, Munich y su club insignia gozan de una excelente salud económica y estabilidad, paraleismo con el Barça en Catalunya. Pero, sigamos con el Bayern: En Alemania es donde nacen la mayoría de decisiones que afectan a toda Europa, tanto políticas como financieras. Pep Guardiola suele considerar todo antes de tomar una decisión
seguramente esta vez no fue la excepción. Un maniático del control como él no suele dejar cabos sueltos. Necesita que su familia también se sienta a gusto, que él se sienta cómodo de ir cada día al trabajo -donde pasará 12 horas o más cada día-, Pep necesita que el ambiente, que la gente, formen parte de la que será su nueva escenografía, el decorado ideal de la obra que piensa montar con su nuevo club.

Las opciones de Guardiola, antes de fichar, parecían ser el Chelsea con un Rafa Benítez recién llegado; El Manchester City en donde Txiki Bergiristain y Ferrán Soriano  - directivos del Barcelona en la era Laporta –podían tironear para que el DT sea ‘citizen’;  se rumoraba con la posibilidad de dirigir a la Roma o al AC Milán. 

Pero analizando la decisión de Pep en frío ninguna se veía tan ‘romántica’, tan pensada y sentida, como dirigir al Bayern Munich. A esto hay que añadirle el deseo personal de Guardiola de aprender un nuevo idioma. Cuentan que ya lleva meses aprendiendo alemán.  Es importante señalar que Pep es un tipo que se mueve por la lógica, pero también incorpora sus emociones en sus decisiones, pasa que aplicando esa misma lógica, Josep Guardiola suele ir dos pasos por delante de los demás mortales y lo que hoy no parece lógico en el momento mismo de su decisión, nos tenía dos pasos atrás de él.

La Bundesliga siempre se caracterizó por un fútbol físico, potente, sin miedo al contacto, pero leal, abierto y muy directo. Los jugadores alemanes se apoyaron en el trabajo duro, la constancia, la solidaridad, el espíritu de equipo, la fidelidad a una idea y una voluntad inquebrantable que nos dejó la máxima que diceque el único alemán que no pelea, o que se rinde, es aquel que está muerto’.  No se trata de un fútbol lleno de firuletes y aggiornamentos.  Posiblemente, éste sea  uno de los campeonatos donde más se utiliza el recurso del remate de media y larga distancia para llegar al arco contrario. Los campos y estadios presentan un excelente estado, que facilitará la idea del ‘juego de posición’ que promueve Pep.

La Bundesliga se ha transformado en los últimos años.  Al igual que otras ligas europeas se ha visto afectada por los fenómenos de migración y mestizaje. Esto ha significado el nacimiento de un campeonato enriquecido con jugadores como Khedira, Özil, Podolski, Gómez, entre otros que no tienen sangre puramente teutona, pero son excelentes baluartes en sus respectivos clubes.  Sin embargo, las características principales y la alta competitividad no se han visto afectadas, sino beneficiadas con la participación de estos grandes jugadores.


El Bayern es una de las instituciones deportivas más serias del mundo y uno de los pocos clubes que goza de un patrimonio potente, capaz de ilusionar a cualquier Director Técnico: aproximadamente 300 millones de euros a favor. Pero no solo se trata de un club con solidez financiera, sino que se trata con un club con un alta reverencia por quienes enriquecieron su historia futbolística y una estructura deportiva envidiable. El profundo respeto que este club tiene por sus leyendas se refleja en la incorporación de los mismos en cargos directivos como son: Uli Hoeness (presidente), el mismo Jupp Heynckes (su entrenador), o las figuras de Beckenbauer, o Rummenigge dentro del club. En ese aspecto el club profesa un profundo respeto por Pep Guardiola, el ‘4’ histórico del Barça, el Director Técnico, el líder, motivador y pensador.

Sin duda, Pep tomó la mejor decisión posible. Después de todo, dicen que 'lo que pasa, conviene'.